Cuenta la leyenda que, si dos enamorados se besan al cruzar en góndola el puente de los suspiros en Venecia justo al atardecer y cuando empiezan a repicar las campanas de la Basílica de San Marcos, su amor durará para siempre. Esto es al menos lo que les relata el ladronzuelo-carterista ya retirado Julius a la pareja de adolescentes protagonista de nuestra historia, ‘un pequeño romance’ (1.979).

Lauren –hija de un ejecutivo americano- y Daniel, un francés que ha aprendido inglés a base de ver películas americanas, se conocen por casualidad en una de las salas del

palacio de Vaux-le-Vicomte

cuando la madre de la primera se encuentra rodando una película. Tras una breve y divertida conversación en la que se mezclan, entre otros, al filósofo Heidegger y los actores Lauren Bacall y Humphrey Bogart, los muchachos deciden verse en París unos días más tarde.

Su ‘’pequeño romance’’ nos llevará a la estación de Saint Lazare, al Barrio Latino, pasando por el Arco de Triunfo del Carrusel, en donde conocerán de manera fortuita a Julius, quien les meterá en la cabeza -sobre todo a la romántica Lauren-, la idea de ir a Venecia y vivir la misma experiencia bajo el puente de los suspiros que el vivió con su mujer años atrás.

Con el poco dinero que recibió Lauren durante las Navidades pasadas y por medio de unos pequeños ‘’trucos’’ apostando en las carreras de caballos, Julius y nuestros intrépidos adolescentes se dirigen a Venecia, haciendo, por azares del destino, una parada en Verona. Lo que no saben nuestros protagonistas es que en realidad Julius nunca estuvo en Venecia, ni cruzó el puente de los suspiros con su amada, sino que todo aquello no fue más que un sueño que el nunca vio cumplido. De ahí su empeño en que tanto Lauren como Daniel sí lo realicen.

Una vez llegados a Venecia, y con apenas dinero en sus bolsillos para pagar al gondolero, no les queda más remedio que arrojarlo al mismo canal para poder llegar así al famoso puente. De regreso a París, Lauren y Daniel se despiden (ella tiene que regresar a EE.UU) con la promesa de escribirse y verse en un futuro no muy lejano.

‘Un pequeño romance’ es un continuo homenaje al mejor cine clásico americano y nos hace revivir, de la mano de nuestros aventureros protagonistas, esos primeros amores que todos tuvimos en la adolescencia.

Compuesta por el magnífico compositor Georges Delerue, tanto la banda sonora de la película, con su tema principal y con melodías de Vivaldi -el famoso concierto para laúd en D mayor-, como los planos de Venecia al atardecer, hacen de ‘un pequeño romance’ un experiencia cinematográfica memorable e inolvidable…Disfrutadla!

Begoña Castillo