Respetemos las diferencias culturales

Las tradiciones, las costumbres y los valores del lugar que estamos visitando pueden ser diferentes de los nuestros propios. Tomándonos el tiempo necesario y mostrando interés por aprender cómo comportarnos de manera adecuada y no ofensiva para las costumbres locales nuestra experiencia se verá enriquecida. Seamos tolerantes y respetemos la diversidad cultural.

Mostremos respeto y no ofendamos a la población

En algunos países, especialmente asiáticos, es muy importante no ofender a ninguna persona y reconocer la importancia de la dignidad de cada una. Por ello, aunque tengamos que discutir, no levantemos nunca la voz, no gritemos y no mostremos enfado de manera agresiva. La mejor manera de resolver una discusión es de manera cordial, educada, paciente e incluso sonriendo.

Vistamos de manera respetuosa

Informémonos de cuáles son las costumbres locales respecto a la vestimenta, especialmente para las mujeres en países musulmanes y asiáticos, y respetémoslas. Vistamos de manera adecuada al visitar templos, mezquitas y otros lugares de culto.

Sonriamos

Mantengamos siempre una actitud amistosa, sonriente y tranquila. Nuestro viaje puede ser todo un éxito gracias a nuestras sonrisas.

Aprendamos algunas frases en el idioma local

Saber decir “hola”, “gracias” o “por favor” en la lengua local ayuda a relacionarse con la población local, que apreciará enormemente nuestros esfuerzos y nos enseñará todo lo que queramos aprender.

Apoyemos a los negocios locales

Consumamos en comercios y negocios locales y comamos en restaurantes familiares, en vez de utilizar grandes cadenas comerciales internacionales. Experimentaremos de manera más directa la cultura del lugar y apoyaremos a la población y a su espíritu emprendedor.

Apoyemos a los artesanos y artesanas locales

Muchas comunidades venden artesanía fabricada localmente por artesanos de la comunidad. Informémonos o preguntemos a nuestra guía sobre mercados locales, tiendas de comercio justo, cooperativas, etc… y compremos nuestros regalos ahí. Nuestro viaje puede contribuir al desarrollo económico y social. Respetemos los principios del comercio justo.

Respetemos el patrimonio cultural

El patrimonio arquitectónico y cultural es un bien muy frágil. Respetemos las indicaciones y las normas en cada lugar visitado. Un trozo de patrimonio NO es un souvenir, es un delito.

Respetemos la naturaleza y la vida salvaje

Ayudemos a conservar el entorno natural. Protejamos la flora y la fauna silvestres y su hábitat, y no compremos productos elaborados a partir de plantas o animales protegidos ni procedentes de la caza ilegal. No comamos carne procedente de animales salvajes. Respetemos la integridad de los animales salvajes y no los alimentemos ni los toquemos.

Protejamos los ecosistemas marinos

Utilicemos jabón y champú biodegradables. Si hacemos snorkel, pongámonos una camiseta en vez de utilizar protector solar, puesto que los productos químicos dañan los arrecifes.

Sigamos las sendas y caminos marcados

Mantengamos nuestros pasos dentro de los caminos marcados cuando hagamos una excursión por el campo o el monte. Salirnos del camino causa la erosión y degradación de los ecosistemas y en algunos países puede ser muy peligroso.

No tiremos la basura en la calle y reduzcamos nuestros residuos

Preocupándonos de cómo gestionamos nuestros residuos podemos ser un buen ejemplo a seguir en algunos de los países que visitamos. Intentemos evitar productos con excesivo embalaje y traigamos de vuelta a nuestro país lo que no se pueda reciclar allí, como pilas o baterías. Reduzcamos al máximo nuestra huella ecológica. Utilicemos recursos como el agua y la energía con moderación.

Hagamos fotos de manera respetuosa

Pidamos siempre permiso para hacer fotos a la gente y respetemos sus decisiones. Si nos dan permiso, ofrezcamos mandarles una copia de la foto y hagámoslo de verdad. Si nos piden dinero a cambio ofrezcamos comida o algún recuerdo de nuestro propio país pero nunca les demos dinero para no promover la mendicidad.

No demos dinero a niñas y niños

No les demos dinero a las niñas y niños que mendigan en la calle ni compremos a niñas y niños que se dedican a la venta ambulante. Los padres a menudo envían a sus hijas e hijos a mendigar o vender, puesto que consiguen más dinero que los propios padres. Tampoco es recomendable ofrecerles caramelos, dulces ni regalos, pues el azúcar no les aporta nada a su dieta, provoca caries y, además, estamos motivando la mendicidad. En cambio, eduquémosles y mostremos que las viajeras no somos un regalo andante.

Protejamos a la infancia y los derechos humanos

Defendamos los derechos de los niños y niñas e impidamos la explotación sexual, la pornografía y el turismo asociado a abusos y prácticas sexuales con menores de edad. Cualquier forma de explotación vulnera los objetivos fundamentales del turismo.

Cumplamos la ley

Informémonos de la legislación vigente para no cometer ningún acto que se considere delictivo en el país visitado. No trafiquemos con drogas, armas, antigüedades, especies protegidas, ni productos o sustancias peligrosas o prohibidas por los reglamentos nacionales.

Aprendamos cada día

Reflexionemos todos los días sobre nuestras experiencias para profundizar en su comprensión. Cultivemos el hábito de escuchar, observar y empatizar con la población y el entorno. Aceptemos que otra gente puede tener conceptos de tiempo y patrones de pensamiento diferentes a los nuestros. Viajemos con espíritu de humildad y con el deseo de conocer y aprender de la gente y el lugar que estamos visitando.

Si quieres añadir algo más a nuestro código de conducta para la viajera responsable ponte en contacto con Focus On Women. ¡Buen viaje!